Los Problemas de Visión en la Edad Avanzada



Hay que revisarse periódicamente la visión para tener una mejor calidad de vida.

Los problemas en la visión son frecuentes en la edad avanzada y van aumentando conforme a la edad. Los estudios de población han reportado la prevalencia de deficiencia en la función visual entre un 4 al 7 % de las personas entre los 71 - 74 años de edad y se incrementa a un 16 % en aquellos individuos mayores de 80 años y hasta un 39 % en los mayores de 90 años de edad.

Los problemas visuales, como los cambios en la refracción por arriba de 20/25 se asocian con un aumento en las caídas y fracturas en los viejos, y los cambios en el campo visual con una elevación en el riesgo de tener un accidente automovilístico.

Por eso es importante la visita al oftalmólogo mínimo cada dos años para una persona mayor de 60 años y sin patología aparente y cada año, por lo menos, en los que por ejemplo tengan una retinopatía diabética. El médico valorará en estas visitas tanto la agudeza visual para vista cercana o lejana con las cartas correspondientes, los campos visuales, la evaluación oftalmoscopia y hasta la presión ocular con un tonómetro.

Dentro de la patología en orden de frecuencia en la tercera edad podemos citar a los problemas de refracción (Problemas para ver de "lejos" y/o de "cerca" o vista cansada), las cataratas, la degeneración macular asociada a envejecimiento, la retinopatía diabética y el glaucoma. Todos ellos han demostrado que disminuyen la calidad de vida de las personas que las padecen.

Los reportes recientes en la literatura sugieren que hay medios efectivos para tratar estas 5 causas de discapacidad visual entre los ancianos:

1. Hay un consenso general de que al corregir los problemas de refracción con lentes se reduce los problemas de funcionalidad del viejo.

2. La cirugía de catarata ha demostrado mejorar sustancialmente la calidad de vida de los pacientes que se someten a la misma.

3. Un estudio sobre el tratamiento del glaucoma mostró que al reducir por lo menos en un 30 % la presión intraocular, disminuye en un factor de 3 veces menos la posibilidad de perder la visión en comparación con los que no se tratan esta enfermedad.

4. El tratamiento con rayos láser para la retinopatía diabética puede disminuir hasta en un 50 % la pérdida de visión.

5. Dentro de los pacientes con degeneración macular tratable, el tratamiento con rayos láser puede reducir a cinco años la pérdida de visión de 7 a 5 líneas, además de que reconocer los síntomas en un inicio puede ser la clave para que esta entidad sea detectable y tratable en la medida de lo posible.

Hay la suficiente evidencia de que el detectar y tratar a tiempo los problemas de visión en la vejez puede significar el disminuir la prevalencia de los mismos así como el aumentar la calidad de vida de una proporción considerable de las personas de la Tercera Edad.