SI TE ABURRES ENSEÑANDO MATEMÁTICAS. ¡DETENTE INMEDIATAMENTE!

Si no disfrutas viendo como los niños realizan sus investigaciones, cómo progresan en la comprensión y te lo pasas muy bien jugando con ellos, no vas por buen camino. Las matemáticas no son una asignatura “que tengo que dar” sino que es una oportunidad para pensar, jugar, sorprenderse y sorprender, maravillarse y sobre todo son un reto para el pensamiento. Aprovecha los juegos y los cuentos que incluyen algún acertijo matemático sencillo.