En el hogar y en la escuela quien actúa con autoritarismo está mostrando su incapacidad para gobernar. Quien sólo impone el no es por no tener fuerzas para dar un sí. Es igual de débil que aquella persona que sólo dice sí.
La verdadera fuerza personal, la verdadera autoridad está en aquella persona que está abierta al diálogo y que puede decir sí cuando es sí, y cuando dice no es no.