Material

Tijeras
Tela estampada
Hilo del color elegido
Máquina de coser o aguja delgada


Recortar la tela estampada en forma circular al rededor del dibujo que le interesa.
Con la máquina de coser, bordar todo el rededor en punto apretado. Si prefiere coser a mano con la aguja delgada y puntada de festón.

1. Organízate. El proceso irá un poco más rápido y liviano para ti si consigues todo lo que se necesita antes de empezar. Despeja una mesa para poder iniciar el proceso. Consigue los siguientes elementos útiles:
• Bolsa de plástico (bolsas de "tintorerías" o 5 bolsas de basura)
• Sujetapapeles (usadas para hacer peso)
• Pedacitos de papel o pegatinas (decoraciones)
• Cuerdas
• Tijeras
• Secadora de pelo

2. Decora la bolsa plástica. Es mejor utilizar pequeños pedazos de papel o pegatinas, cualquier cosa que sea ligera. El brillo está muy bien también, aunque se ve un poco desordenado.
• Esta parte es genial para los chicos. Cada niño puede hacer su propio globo de aire caliente y diseñarlo de manera individual para hacerlos únicos.

3. Ata una cuerda alrededor de la cima de la bolsa de plástico. Debe parecerse a la base de un globo común. Una vez que esté bien amarrado, corta la cuerda sobrante.

4. Coloca los sujetapapeles alrededor de la base de la bolsa. Esto puede parecer no muy intuitivo (necesitas menos peso para poder volar, ¿verdad?), pero es bueno para obtener el balance y la estabilidad necesarias.
• No te vayas por la borda. Más o menos 6 sujetapapeles por globo (nuevamente, igualmente espaciados) es un sólido número.

5. Sostén la bolsa plática sobre la secadora de pelo. La ráfaga de la secadora encendida empezará a inflar el globo y en unos minutos se calentará y llenará completamente de aire.
• La bolsa empezará a flotar. Cuando empiece a arrastrarse, libera la bolsa. El aire caliente del interior del globo es más ligero, lo que causa que este flote.
• Dale al globo otra ráfaga de aire caliente cuando empiece a caer.


1.
Determina qué tipo de pared tienes. Existen varios tipos de paredes, incluyendo las de placa de yeso laminado, yeso y mampostería. Un espejo muy pesado requerirá un respaldo más fuerte, como de mampostería, para permanecer en su lugar. El material de la pared también determinará cuán grandes deberán ser los tornillos y anclajes.[1]
2.
Pesa el espejo. Asegúrate de saber cuánto pesa el espejo, lo cual permitirá que consigas ganchos del tamaño adecuado. Los ganchos para colgar tienen un límite de peso, y si lo sobrepasas, el espejo se caerá de la pared, se romperá y probablemente dañe la pared en el proceso. Para obtener el peso exacto del espejo, bastará con que uses una balanza de baño.
3.
Busca un lugar para colgar el espejo. Asegúrate de tener espacio suficiente en la pared para el espejo o decide cómo quieres que se sitúe con respecto a los otros objetos que se encuentren en la pared y dentro de la habitación. Cuelga el espejo en la pared para determinar cuánto espacio ocupará. Encontrar una viga en la pared puede resultarte útil, aunque no es necesario hacerlo si el gancho es lo suficientemente fuerte.[3]
• Una vez que hayas encontrado un buen lugar, utiliza un lápiz o un poco de cinta adhesiva protectora para marcar la zona en la que se situará la parte superior del espejo. De este modo, obtendrás la medida para colocar los ganchos. También puedes usar esas marcas de lápiz y un nivel para asegurarte de que el espejo esté recto.
• Si el espejo es demasiado grande para sostenerlo fácilmente y marcar al mismo tiempo, mídelo con una cinta métrica o una vara de medir y determina cómo encajan esas medidas.
4.
Mide el lugar de la pared en el que debas colocar los ganchos. El espejo debe tener algo en la parte trasera que te permita colgarlo, ya sea un alambre o anillos metálicos en forma de "D". En ambos casos, debes asegurarte de marcar el lugar en el que colocarás el gancho y no el tornillo. El espejo no colgará del tornillo.[4]
• Si el espejo tiene un alambre para colgar, probablemente si se trata de un espejo pequeño, solo necesitarás un agujero. Mide el ancho del espejo y marca un punto en el medio de esa línea. Toma el alambre del espejo que tengas y sostenlo firmemente del centro para medir la distancia desde la parte superior del alambre hacia el marco. Luego, transfiere esa medida a las marcas de la pared para que sepas dónde colocar el gancho.
• Si tienes anillos metálicos en forma de "D", deberás sujetarlos al espejo y no moverlos. Mide la distancia entre los elementos de sujeción, así como el espacio entre estos y la parte superior del espejo. Una vez que obtengas estas distancias, transfiérelas a la pared midiéndolas y marcándolas a partir de la línea del lápiz que hayas hecho anteriormente.[5]
5.
Perfora la pared para colocar los ganchos en ella. Si los tornillos ingresan en una viga de la pared, no será necesario que utilices soporte adicional. De lo contrario, probablemente debas incluir un anclaje para pared junto con los ganchos.[6]
6.
Coloca topes en la parte trasera del espejo. Estos objetos son pequeños puntos hechos de hule o plástico que evitan que el espejo se incline y deje marcas en la pared. Puedes encontrarlos en una ferretería o tienda de artesanías.[7]
7.
Cuelga el espejo. Alinea los anillos o el alambre con el gancho apropiado y cuelga el espejo. Si el espejo es demasiado pesado o grande para que lo levantes fácilmente, pídele a alguien que te ayude. Probablemente también debas pedirle a otra persona que te ayude a mirar la parte trasera del espejo para asegurarte de colocar el alambre o los anillos en el lugar correcto, especialmente si el espejo es tan grande que te impide ver alrededor de él mientras lo sostienes.
8.
Limpia el espejo. Cuando lo hayas colocado en su lugar, lústralo o límpialo con un trapo para que su superficie esté limpia y reflectante. Disfruta de la nueva posición del espejo en la pared.

Ingredientes para un baño de burbujas
1 1/2 tazas (337,5 ml o 11,4 onzas) de jabón líquido, perfumado o sin perfumar
2 cucharadas de glicerina vegetal
1/2 cucharada de azúcar blanca
5 a 10 gotas de tu aceite esencial favorito (opcional)
Rinde lo suficiente para seis baños

Preparar un baño de burbujas

Busca un recipiente para mezclar. Puedes usar una olla, un tazón o incluso un frasco para mezclar todos los ingredientes. Verterás los ingredientes en otro recipiente más adelante.

Vierte el jabón en el tazón. Necesitarás 1 1/2 tazas (337,5 ml o 11,4 onzas) de jabón líquido. Puedes usar jabón perfumado o sin perfumar. Si eliges usar jabón sin perfumar, puedes agregar tu propio aroma más adelante con aceites esenciales.
Agrega la glicerina y el azúcar. Mide 2 cucharadas de glicerina vegetal y 1/2 cucharada de azúcar. Agrega ambas al tazón. El azúcar y la glicerina ayudan a crear burbujas más grandes y hacen que duren más tiempo.
Toma nota de que tu baño de burbujas casero no creará burbujas tan grandes ni espumosas como uno que puedas comprar en una tienda.

Considera agregar un poco de fragancia con aceites esenciales. Los aceites esenciales no son necesarios, pero pueden ayudar a hacer que tu baño sea más aromático, agradable y relajante por medio de la aromaterapia. Estas son algunas ideas:
Manzanilla
Lavanda
Geranio rosa
Sándalo
Vainilla

Mezcla todos los ingredientes. Usando un tenedor o una cuchara, revuelve suavemente los ingredientes. No los revuelvas excesivamente o el jabón empezará a burbujear y hacer espuma.

Transfiere los ingredientes a un recipiente que se pueda sellar. Vierte la mezcla para baño de burbujas en un recipiente que se pueda sellar. Usa un embudo si puedes. Puedes usar cualquier cosa que pueda cerrarse bien para el recipiente, como frascos, botellas de vidrio con tapas de rosca o botellas de vidrio con corchos.
Personaliza la botella del baño de burbujas haciéndole una etiqueta.
Adorna tu botella decorándola con gemas adhesivas o atando una cuerda alrededor de ella.
La glicerina puede asentarse en la parte inferior del recipiente. Esto es normal porque es más pesada que el jabón y que el agua. Simplemente sacude y gira ligeramente el frasco o botella antes de usar el baño de burbujas.

Deja que el baño de burbujas se cure. Tendrás que esperar 24 horas antes de usar tu baño de burbujas. Esto permite que la mezcla se cure.