La actividad lúdica y el juego también sirven como herramienta del desarrollo emocional. Es un factor favorecedor motivacional y está directamente relacionado con el bienestar físico y emocional de los niños.

Las familias en el siglo XX solían dedicar el día domingo a disfrutar jugando juntos. Un día de campo, ir a la feria, juegos de mesa, armar un coche de baleros, disfrutar de la alberca en el club deportivo, jugar a los bolos o un minigolf para niños...

La dinámica de la vida y el trabajo se compone de interacciones sociales y no es válido ni eficaz culpar a otros de las cosas que nos pasen a nosotros. Es mejor preguntarse, ¿qué tanto entiendes al otro y eres empático? ¿Cómo te comunicas, escuchas atentamente al otro; te quedas callado, quieres tener razón siempre?

Hace mucha falta incluir educación social en las escuelas en México. La educación social contribuye a a lograr la armonía, la integración, el equilibrio y la formación de la persona en todos los ámbitos, para así colaborar a su desarrollo.

Como fines: