Las habilidades de motricidad fina se desarrollan gradualmente y entre los 6 y 12 años de edad. Estas se mantendrán desarrollando con la edad con la práctica y el mayor uso de los músculos mientras se practican deportes, tocar un instrumento, usar la computadora, la escritura, el dibujo, el coser, tejer, bordar, tallar madera, modelar con plastilina, juegos de precisión como las canicas, el balero, el trompo y un largo etc.

Si un niño tiene dificultad con éstas habilidades, podría tener una mala coordinación ojo-mano y podría necesitar en distintos juegos que desarrollan dicha habilidad para mejorar sus habilidades, por ejemplo: tenis de mesa, badminton, tenis, juegos de armar, rompecabezas...

​Estos aspectos de destreza manual ponen en evidencia la capacidad para los seres humanos para utilizar con eficacia las herramientas, de hecho es una medida para determinar la inteligencia de la persona es su habilidad manual.