La importancia de realizar deporte como medida de prevención frente al acoso entre menores está en su eficacia para desarrollar habilidades sociales, tales como la disciplina, la obediencia, el aprendizaje de los errores y el respeto al contrario, resultan especialmente positivos a la hora de evitar situaciones de acoso, ya que se potencia la relación entre los compañeros al tiempo que se fortalece la autoestima personal.


Por ello, resulta especialmente positivo que desde las escuelas y las familias animemos a los niños y adolescentes a practicar deporte, por los múltiples beneficios que tiene para su desarrollo físico y mental.

En la medida en que se haga un buen uso de la actividad deportiva, esta introducirá a los jóvenes en la sociedad y les enseñará a seguir las reglas, a ser responsables, superar la timidez y abrirse a los demás, lo que les hará reconocer, aceptar y respetar que haya personas que sabe más que ellos, sin olvidar también las ventajas para el mantenimiento del estado físico, el aumento de las posibilidades motoras y el crecimiento de los huesos y músculos.

Quien se sabe fuerte y hábil no se convierte en un acosador. Quien sabe jugar en equipo sabrá que el grupo de amigos los protege contra el acosador o acosadora.