La etapa de la adolescencia es crucial en el desarrollo de habilidades emocionales al igual que las físicas y mentales.
En la medida que a los adolescentes asumen responsabilidades adquieren confianza en sus capacidades y arraigan valores de gran impacto en su calidad de vida.


La UNICEF a encontrado fuerte evidencia en cuanto a que los adolescentes que son apoyados en el desarrollo de sus talentos por adultos afectuosos y expertos en la educación, tienen un enorme potencial para romper los ciclos de pobreza, violencia y discriminación con resultados positivos de largo alcance. Estos chicos y chicas que crecen en un contexto social dinámico, en el que las comunidades locales impulsan su desarrollo integral, se convierten en actores sociales por derecho propio y son parte importante del éxito.