El aprendizaje de las destrezas sociales se inicia con el apego afectivo entre los padres y el recién nacido y se desarrolla a lo largo del ciclo vital, culminando con las destrezas y estrategias de las relaciones sociales y ciudadanas, implica el conocimiento claro de los derechos y obligaciones que tienen todos los miembros del grupo social.

Es en la familia, en el colegio y en el instituto donde se deben enseñar y poner en práctica estas habilidades de forma transversal, sistemática y continua; siguiendo las estrategias metodológicas de diálogo, reflexión, empatía.


El respeto a los sentimientos y derechos propios y de los demás es la clave del éxito educativo, social y laboral.