El lobo gris mexicano, en peligro de extinción, comenzó a resurgir en el norte del país y estudios científicos muestran que puede ayudar a recuperar ecosistemas.

El Parque Yellostone era prácticamente solo planicies erosionadas. Al llegar el lobo gris, principal depredador de la cadena alimenticia, sucedió un fenómeno que los botánicos llamaron “cascada trófica generalizada”.

Para evitar la erosión generalizasa de los campos, causada por los rumiantes que se multiplican sin medida en el Parque Yellowstone, para que el depredador natural de estas especies de mamíferos mantenga la población en un número controlable, entonces se recuperan los pastos, los árboles y las lluvias. En otras palabras se recupera el ecosistema.