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Solemos prestar poca atención a la zona que, de manera más clara, revela la verdadera edad de una mujer, el cuello. Esta parte de la anatomía femenina es una superficie cutánea sensible y con menos glándulas sebáceas que otras, lo que contribuye a un rápido envejecimiento responsable de la aparición trágica de la papada y las arrugas. Te contamos cómo evitarlo.

La gordura, los rápidos cambios de peso, la sequedad de la piel y las tensiones ayudan a un más rápido deterioro de la zona del cuello. También apretar las mándibulas es responsable del afeamiento del cuello y la zona del escote. Si eres de las que no quieres recurrir al lifting facial o a una liposucción de cuello, deberás seguir una serie de procedimientos que, aunque son pesados, evitarán la flaccidez de la zona

PARA ACABAR CON LA PAPADA.

En primer lugar es bueno prescindir de la almohada a la hora de dormir. Es también importante caminar con la cabeza erguida y realizar una serie de ejercicios. Para que resulten efectivos se deben alternar tres:.

1.- Túmbate en un sitio plano e intenta pegar el mentón al cuello realizando estiramientos ni muy rápidos ni muy lentos, házlo treinta veces.

2.- Siéntate en una silla en posición erguida, después echa la cabeza hacia atrás estirando la mandíbula hasta que ya no puedas más, repite el movimiento treinta veces.

3.- Finalmente, también en una silla y muy erguida gira la cabeza a izquierda y derecha uniendo la lengua al paladar diez veces.

Tras realizar los estiramientos aplica crema hidratante a la zona.

Otro de los problemas que afectan a la zona es cuando se oscurece respecto a la cara y el cuerpo, esto ocurre debido a los cambios climáticos, si quieres evitarlo deberás proteger tu cuello del frío y el sol, por medio de una crema de protección total.

Si el problema ya ha aparecido, todavía tiene remedio:.

Exprime el jugo de tres limones y extiéndelo por toda la superficie sin olvidarte de la parte trasera. Piensa que un cuello tensionado por detrás es un cuello flaccido por la parte delantera.

EL MEJOR TRATAMIENTO EN CASA.

Si lo que quieres es prevenir el desgaste del cuello deberás empezar un tratamiento bastante pesado pero con muy buenos resultados. Es fundamental que seas constante y realices los cuidados un mínimo de dos veces al mes.

Lo primero que deberás hacer es limpiar la zona de manera intensiva. Una vez esté limpia, aplicarás sobre ella la crema que uses habitualmente para la cara o, si lo prefieres, un yogurt natural mojando un algodón, también pondrás una loción astringente, agua mineral y un poco de suero oral. Lo dejas reposar y cuando pasen veinte minutos lo retiras.

El segundo paso consiste en envolver tu cuello en una tira de algodón previamente untada en té mezclado con orégano. Lo dejas otros veinte minutos y lo retiras.

Para acabar aplicarás una mascarilla casera con aceite de joroba, miel, nata fresca y leche y la extenderás masajeando el cuello de derecha a izquierda y de abajo a arriba alternativamente. Enjuagas con agua fría y aplicas crema humectante.

No olvides que el agua caliente es mala para la piel y que utilizar muchos cojines ayudan a la formación de arrugas. En caso de que nada de esto te sirva... la cirugía ofrece muchas soluciones.