El entorno familiar y social se ha saturado con GRITOS como modo cotidiano de control. Este tipo de contaminación es letal para las relaciones familiares y sociales. Quien grita e insulta no tiene razones y sólo pretende intimidar.

El embarazo de adolescentes es una de las causas del fracaso escolar. Educar en la confianza a las hijas y enseñarlas a ponerse de acuerdo con ambos padres con respecto a sus intereses, ilusiones y amistades es la única manera de prevenir esta problemática. 

Tanto sobreproteger como controlar obsesivamente coloca a las adolescentes en riesgo. La mejor manera es enseñarles que las acciones tienen consecuencias y algunas de ellas pueden marcar la vida para siempre.


Este tiempo llamado "La posverdad" por estar el ambiente lleno de falsas noticias, información a medias y manipulación mediática, es urgente educar a los estudiantes en el pensamiento crítico. Enseñar a reflexionar, enseñar a detectar la falsedad en lo que se dice o publica.