La actitud es la clave para que el trato con las personas sea un encuentro agradable y no un desencuentro amargo y solitario.

Para tener una actitud de encuentro con los demás, primero se necesita una aceptación personal, es decir: estar a gusto con uno mismo. Entrar en comunicación amable con los demás sin ruidos interiores es la clave del éxito social.

El desencuentro se caracteriza por el rechazo, la agresividad, la indiferencia… lo cual nos conduce a la soledad, al aislamiento social.

A veces sólo se necesita un pequeño cambio de actitud, un enfoque ligeramente diferente al que acostumbramos tener para convertir un encuentro en un desencuentro o viceversa.