Es una de las aves más rápidas del mundo y posiblemente alcance los 320 kilómetros por hora al descender en picada desde grandes alturas para atacar a su presa.

Los halconeros y los biólogos lo consideran una de las aves de rapiña más nobles y espectaculares.

Si bien se lo puede encontrar en los seis continentes, el peregrino es poco frecuente en la mayoría de las zonas.