Consentir a nuestros hijos y darles todo lo que quieren no pueden traer otra cosa que malas consecuencias para su educación y su desarrollo emocional. Una de ellas es el síndrome del niño rico también conocido como síndrome del niño aburrido. Te contamos los síntomas, causas y consejos de este desorden.

¿Qué es el síndrome del niño rico?

La ricopatía o síndrome del niño rico es un desorden psicológico que se produce cuando un niño recibe todo cuanto pide, es decir, cuando tiene todo lo que quiere en exceso. Aunque por el nombre pueda parecer que se refiere únicamente a niños de familias adineradas, puede darse en cualquier familia independientemente del nivel económico que posea.

Síntomas del síndrome del niño rico

1. Aburrimiento generalizado


A pesar de que el niño tiene cientos de juguetes con los que entretenerse, suele sentirse extremadamente aburrido. De hecho, cada vez que recibe uno nuevo sólo es capaz de divertirse durante un par de días o, incluso, durante unas horas.

2. Estrés diario

El cuerpo puede expresar el estrés de muchas formas. Generalmente viene dado en forma de ansiedad, rebeldía, agresividad o desinterés, aunque también puede sufrir molestias físicas, como pueden ser dolores de cabeza o problemas estomacales. El origen de este malestar es, precisamente, la presión que les supone el estricto horario semanal cargado de actividades en las que el niño debe ser siempre el mejor, aumentando el nivel de frustración en caso de que no sea así.

3. Desarreglos emocionales

Como consecuencia del estrés, tu hijo puede adquirir una muy baja tolerancia a la frustración, lo que le impedirá alcanzar muchas de las metas que se fije. Además, también es probable que desarrolle problemas de depresión al sentir un vacío interno o alguna fobia infantil.

4. Pereza

La baja tolerancia a la frustración y el hecho de que se lo consientan todo hará que el niño sienta mucha pereza para realizar cualquier actividad. Es precisamente por este desánimo a la hora de ejecutar algo que tenga que hacer es lo que aumentará el estrés, convirtiéndose en un círculo vicioso.

5. Muestras de estar malcriado

Los niños malcriados se detectan con facilidad, y es que generalmente suelen tener rabietas en público para conseguir lo que quieren. Si tu hijo suele tenerlas muy a menudo, sentimos decirte que probablemente lo sea.

Consejos

1. Ponle límites

Manejar la frustración es imprescindible para el correcto desarrollo emocional, por lo que deberás ponerle límites. Puede que algunas personas piensen que esto hará infelices a sus hijos, pero todo lo contrario: aprenderán que no pueden tenerlo todo y que hay que compartir con quienes no tienen tanto como nosotros.

2. Dale pocos regalos

A veces damos a nuestros hijos tantos regalos que acaban perdiendo su valor, especialmente en casos de parejas divorciadas, ya que pensamos que con ello cubrimos nuestra ausencia en la vida diaria. Te recomendamos que sustituyas algunos regalos materiales por otros que no son juguetes y que le gustarán mucho más como pasar un tiempo con ellos.

3. No lo sobreprotejas

Dentro de la sobreprotección infantil entran en juego el regalar en exceso y solucionar todos los problemas que puedan surgirle. Esto no hará más que aumentar su nivel de frustración, por lo que te recomendamos que te relajes y dejes que se enfrente por sí mismo a la vida real. Cuando haces todo por un niño le des el mensaje "Tú no puedes" y él niño o la niña siente que lo desprecias, lo cual termina por ser un sentimiento mutuo.