Primero: Quitar el arroz que no está quemado de la cazuela en que se quemó.

Después: Ponerlo en un refractario en el congelador por una hora.

Finalmente: Calentarlo en el micro-hondas.

Conviene: Hervir vinagre en la cazuela quemada, así es muy fácil quitar lo quemado de ella con una fibra.