Prepararse antes de hablar con los hijos es una manera de enfocar las situaciones asertivamente, respetando tanto los sentimientos de sus hijos e hijas como los propios. Esto también permitirá tener alguna información por escrito que pueda ser leída y repasada cuantas veces sea necesario.

ESCUCHAR


Dejar que el hijo o la hija cuente su historia a su manera hará lazos de unión y confianza. Esto permite que el muchacho o la muchachita exprese sus sentimientos, sus dolores emocionales frente al maltrato que haya sufrido o que haya visto.

CREER

La confianza que el hijo o la hija perciban que les tienen sus padres les dará el espació de seguridad que están necesitando.

DAR APOYO

Expresar con palabras y acciones la certeza que tienen el padre y la madre de que el hijo o la hija no merece ese trato es indispensable para que su experiencia sea superable.

Ayude al chico o a la chica a descubrir los valores que hacen que el o la envidiosa bully quiera amargar o destruir en su persona y plantee maneras de evitar que suceda.
Determine el grado de aislamiento al que ha sido sometido el o ella y no lo aísle más con temores que pueden ser superados con una intervención oportuna, ya sea del psicólogo escolar o extra-escolar.

SER PACIENTE

No es fácil el hablar del acoso frente a un padre o madre furioso pues puede hacer temer al chico que el bully reaccione con más violencia.
Pedirle al chico o a la chica que exprese que es lo que teme que hagan sus padres o la directiva escolar y haga caso de su miedo. Esto no quiere decir que no haga nada, sino que se busquen soluciones que no hagan que su hijo o hija se sienta peor.

EXPLORAR OPCIONES PARA LAS ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN

Si los padres plantean las opciones con sus hijos e hijas acerca de lo que pueden hacer para evitar el bullying y consiguen información de los apoyos escolares y/o
municipales, ayudaran a los hijos e hijas a reaccionar con mayor seguridad y aprenderán a tener un criterio claro frente a dichas dificultades.

Lea alguna historia con el niño o la niña acera de situaciones de acoso y comente con él o ella la manera en que la victima enfrentó la situación o esquivó al bully.

Pregunte si quiere expresar sus sentimientos ahora o preferiría hacerlo más tarde. Darle tiempo para serenarse y entender sus propios impulsos fuertes o de tristeza ayuda a que no se sienta más acosado o ineficaz frente a los padres.