Para empezar: si lo conscientes te desprecia y si no lo conscientes llora.
Por lo tanto: MÁS VALE UN COLORADO QUE 20 DESCOLORIDOS.

A este tipo de personas hay que tratarlas con asertividad, pero estando muy alertas, pues siempre tratarán de medrar en tu contra.

 

Porque despreciamos lo nuestro y envidiamos lo ajeno.
Por no reconocer lo valioso que nos regalan para que no se vayan a creer.
Porque no sabemos disfrutar de las cosas bellas de la vida.

El miedo es un sentimiento natural que nos previene de algún peligro. Lo primero que se debe hacer es identificar el peligro. Segundo pensar en cómo evitarlo. Tercero, cuando se puede, cómo solucionarlo.

El miedo a lo desconocido lo hace parecer enorme e invencible. Darle un nombre concreto lo reduce a su tamaño normal. Por ejemplo tengo miedo a las arañas. Al darle su verdadero nombre también le das a tu inteligencia un medio para vencer dicho miedo. Por ejemplo un insecticida contra las arañas.