La prepotencia es una actitud egocéntrica, con falta de humildad, con un apetito desordenado del propio ego e imponiéndose sin misericordia hacia los demás en un desmedido narcisismo y superioridad. En realidad, prepotencia como la soberbia es un maquillaje. Detrás de la soberbia también hay miedo. Miedo de no ser bueno. Miedo de no ser suficiente. Miedo de no ser capaz, con una necesidad enfermiza de reconocimiento de su valía y una autocontemplación. Muchas veces, la mejor manera de maquillar el miedo es aparentando ser todo lo contrario, y por eso el soberbio ataca continuamente, puesto que para algunos la mejor defensa es un ataque. No olvidemos que todo sentimiento de culpa hace bajar la autoestima.

El bully o acosador es un cobarde, actúa cuando siente que saldrá impune. Si las autoridades escolares no actúan, la única salida que tiene quien es su víctima es que el acosador y su grupo nunca lo encuentren solo.
El bully no tiene ningún interés en dejar de serlo, solo se detiene cuando no puede.

No puedes dialogar con un necio.
Si te hace la guerra en el trabajo: mantén la calma,cumple bien con tu trabajo y pide las instrucciones por escrito y firmadas.
Si es posible toma distancia emocional y física.

Porque siempre que los has alcanzado hay algo o alguien que te penaliza el triunfo de manera brutal.